El arte del buen masaje

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Hacer un masaje no es cosa fácil. Sí, de acuerdo, todos sabemos que mover un poco la piel de forma suave y sensual no tiene  mucha complicación y todo el mundo puede intentarlo… pero aquellos que sepan un poco más o para aquellos a quienes les guste mucho recibir este tipo de placer, saben perfectamente que no es fácil dar con las teclas correctas. Cada poro de nuestra piel, cada centímetro: todo debe ser observado para hacerlo lo mejor posible y ofrecer a la otra persona aquello que buscan: el placer absoluto.

Hay muchos países en donde se toman esto muy en serio, sobre todo países orientales en donde el arte del buen masaje se ubica a tiempos remotos. Cabe decir que hay muchos tipos de masajes y uno de ellos son los eróticos, que tienen por objetivo hacer que la persona pueda llegar al éxtasis solo con tocar su piel. Hay ciudades de España en donde esto se sabe hacer muy bien. Los masajes eroticos (barcelona) por ejemplo son de los más conocidos, hay un montón de lugares en donde poder recibirlos y salir con éxito!

Factores a tener en cuenta

Si quieres probar de dar un masaje erótico, lo primero que debes saber es que las prisas no son buena compañía. Todo tiene su tiempo, y en el caso que nos ocupa, este es muy importante. Debes ir poco a poco, siguiendo el ritmo que tú mismo te marques y que creas que es más coherente.

Piensa que una de las particularidades de los masajes de esta índole es que los genitales o partes sensuales juegan un papel muy importante. En el caso de que la masajeada sea una mujer, no te olvides tampoco los pechos: son una zona muy erógena y si lo haces como corresponde, puedes llevarte una buena experiencia tanto tú como ella.

Otra cosa es intentar buscar el lugar adecuado. Para que un masaje sea tomado en serio, debe ser dado en un lugar que cumpla ciertos requisitos, como que esté todo en calma o que tenga suficiente espacio para tumbarse y relajarse. Te iría muy bien obtener alguna cama de estas de camilla para tener en casa (pueden encontrase fácilmente de segunda mano) o sino también sirve la misma cama. Si quieres puedes poner un poco de música tranquila: esto ayuda bastante a la concentración y sirve para que la persona masajeada pueda reposar tranquilamente y dejar su mente en blanco, y también para que la persona que hace el masaje pueda crear ritmos con los dedos. A veces una melodía puede ayudarnos a separar el masaje en varias etapas. Si tienes dudas sobre qué música es mejor, entonces prueba con la instrumental (bandas sonoras, etc.). Hay miles de listas de distribución en Internet que os dan ya el trabajo hecho y solo tienes que darle al play.

Piensa que el objetivo final es siempre el poder disfrutar tanto el uno como el otro. Cumpliendo esta simple premisa, todo lo demás será modificable a antojo.