Cómo planificar tu carrera profesional

Si hay una verdad en la vida, es que no se puede trazar un mapa de todo. No importa cuán cuidadosamente planee, se encontrará en algunos rodeos. Esto es especialmente cierto cuando se trata de su viaje profesional. Con tantas cosas inexplicables -y, muchas veces, sin querer-, puede ser tentador tirar la hoja de ruta y simplemente ir adonde el viento te lleve.

No se puede negar que el empleo tradicional se ha transformado en algo a corto plazo, a tiempo parcial, específico de un trabajo, en otras palabras, dinámico. Sin embargo, esta evolución económica puede coexistir con un método de la “vieja escuela” para forjar decisiones de carrera profesional. Simplemente requiere una mentalidad diferente y más adaptable.

El trabajo en pleno siglo XXI

La noción de crear un mapa de carrera originalmente significaba determinar cómo navegar artísticamente la escala corporativa. En otras palabras, era un tiro recto con muy pocas desviaciones: trabajaba en el departamento X el tiempo suficiente, se convertía en supervisor del departamento X, avanzaba al departamento Y y así hasta que usted se retiraba.

El mapa de hoy es menos lineal. Está lleno de vueltas y giros a medida que las personas navegan por las oportunidades y desarrollan capacidades que llevan a sus próximos roles, incluso si no están dentro de la misma empresa. Esto significa que tienen la responsabilidad primordial de contar con las habilidades necesarias para avanzar. Esencialmente, nos hemos convertido en una nación (y quizás en un mundo) de individualistas. Somos soñadores, pero con el entendimiento de que esos sueños nunca llegarán a realizarse si no somos flexibles y no pensamos en el viaje.

El mal trago de la imprevisibilidad

No tenía ni idea de lo difícil que sería. Aceptar y reconocer que se aferran firmemente a las responsabilidades que disfrutan es una cosa; hacer algo al respecto es otra muy distinta. Para mí, dar la última palabra para los clientes, programas e iniciativas que había construido y amado fue casi desgarrador. Pero sabía que el crecimiento se vería obstaculizado si no compartía las mejores cosas con mis líderes más confiables.

Una vez que hice esto, me di cuenta de cómo eran capaces de mejorar lo que yo había comenzado a través de sus nuevas perspectivas y enfoque. Además, había otras cosas en las que necesitaba centrarme para seguir adelante. No es de extrañar que vi mi propio crecimiento profesional despegar cuando asumí nuevos retos. Si no me hubiera liberado de esas corbatas, estaría atascado, el equivalente humano de aterrizar en una zanja con una llanta pinchada y sin repuesto a la vista.